jueves, 10 de enero de 2019

NEGRITOS DE HUÁNUCO

Carmen Juarez Calderón y César Cárdenas Godoy.
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RESEÑA HISTÓRICA DE LOS ESCLAVOS NEGROS EN EL VALLE DEL PILLKO.
La Nación Chupacho se desarrolló en el valle del Pillko, debido a  su clima saludable durante el año, con vientos que refrescan  y llevan el aroma de las frutas, como el  Ucush Pacae, Chirimoya, La Guayaba  y otras plantas que florecen todo el año.
El término Pillko,  posiblemente de origen Cholón (idioma de los chupachos ya extinguido), algunos estudiosos concluyen que el término Pillko,  deriba en honor al ave “Acacklluy o Pillko, avecilla andina en peligro de extinción, muy pocas veces ya se les ve haciendo un hueco para su nido en las paredes de las casas abandonadas, debido a la desmedida caza que se da. Contadísimos Acacklluys quedan en los pueblos de Cheguiahuarcan, Querosh, Piruro y Achinca, en el Distrito de San Pedro de Chaulán – Huánuco”.
Su nombre revela del  canto onomatopéyico: Pillko, Pillko, canto que emitía el ave en las alboradas.
Por sus llanuras de este valle,  recorre un río como una serpiente  de color azulino, con plantas de sauce verde que crecen a su alrededor.
Valle que por su clima agradable fue habitado por hombres blancos y otras razas de color, venidos de tierras desconocidas.
Allí se levantó la ciudad de León de Guanuco y más adelante por los servicios obedientes prestados a la Corona Española, por parte de sus habitantes, lo darían nuevos títulos aristocráticos llamándola: La Muy Noble y Leal Ciudad del León de Guanuco de los Caballeros, nombre que le dieron a los conquistadores de una estirpe de hidalgos caballeros y  nobles muy fieles a la Corona Española, en aquellas épocas, esta ciudad fue una de las mejores ciudades del nuevo mundo, habitado por personalidades cultas, religiosas y de una jerarquía económica solvente.
Los españoles utilizaron en calidad de mulas de cargas a los indígenas y a los negros esclavos, este último habían sido capturado como animales en los alrededores de la costa  del  África por mercaderes  europeos, quienes transportaban en barcos con destino para ser vendidos como mercancía en los puertos de España, para luego rematarlos en las colonias del nuevo mundo. Los negros que se compraban en los puertos del Callao y  en las barracas de Lima, se pagaba de acuerdo a la casta, talla y anomalía del esclavo en pesos de 500, 400, 300 y hasta de 200 pesos por cada negro, si estos se encontraban enfermos, sus amos los llevaban al veterinario para ser atendidos como si fueran animales.
Los mercaderes,  que transportaban negros a la ciudad de Guanuco, lo trasladaban en carretas arrastradas por caballos o mulas.
Otros eran traídos a pié, estos sufrían peregrinajes en el trayecto, por el clima andino y desolado de Ticlio, La Oroya, Junín y Cerro de Pasco, sufriendo el inmenso frío, heladas, hambre y hasta algunos morían en la travesía a Guanuco, sus cadáveres eran abandonados en el camino y  el vendedor  sufría una pérdida.
Después de dos semanas de viaje, la mercancía de "oro humano negro",  llegaba a la ciudad  de León de Guanuco.
El  producto tenía que ser lavado, bañado y presentado con una túnica blanca al día siguiente en la plaza mayor de la ciudad, eran vendidos  a los encomenderos y hacendados para la faena agrícola, como para la producción de la caña de azúcar, para los servicios domésticos en las casas coloniales de los patrones y otros para trabajos duros en la extracción de minerales en las partes alto andinas de Guanuco.
Una vez adquiridos eran conducidos al herrero de la ciudad, para ser marcado cada negro, con un signo distintivo puesto en la espalda o en el brazo derecho con un fierro hecho de ascuas (fierro candente) cual si fuera un animal, a este acto se le llamó "Carimba", esto lo hacía cada señor hacendado para reconocer al negro de su propiedad. Comprar un esclavo era costoso, pero su propietario trataba de sacarle ganancia lo más rápido posible, haciéndolo trabajar de sol a sol.
Los primeros esclavos negros que llegaban al valle, fueron destinados a la agricultura, comenzaron a trabajar la tierra abriendo campos de cultivos, otros preparaban los terrenos utilizando la nueva tecnología traída por los europeos, el arado por medio de dos toros, quienes dejaban surcos para la siembra de los tallos de la caña de azúcar en grandes extensiones de terrenos, esta faena comenzaba cada mañana, los negros al oír el sonido de la campana, salían de los galpones listos para el trabajo agrícola, llevaban sus herramientas y a la vez portaban un sombrero de paja para protegerse de los rayos de la luz del sol, una camiseta llamado cotón de bayeta traído de la sierra de Quivilla, Puños y otros lugares, portaban un pantalón de jerga arremangada hasta la altura de la rodilla, en los pies llevaban su shucuy, calzado fabricado por ellos mismos para protegerse los pies.
Los negros que se quedaban en sus galpones por enfermedad o por llegar tarde a la chacra, eran azotados, el lenguaje que utilizaba el capataz como medio de comunicación con los negros esclavos fue el látigo, quien lo llevaba enrollado y colgado en la cintura, su sonido en el aire sonaba como un chasquido o parecía a una víbora cascabel dispuesta a morder.
Algunos negros no soportaban estos tratos y se evadían mientras se descuidaba el capataz y fugaban por las alturas de Ambo y San Rafael, con rumbo desconocido. El frío y el hambre fueron sus peores enemigos de los que se fugaban, morían en las quebradas abandonados solo se encontraban sus restos fósiles que quedaban como huellas, por el desconocimiento del camino eran presos de sus captores, hombres armados de arcabuces, estos negros eran capturados y conducidos a la hacienda, a donde pertenecían para cobrar alguna recompensa por su captura, estando en la merced de sus hacendados se les aplicaba castigos bárbaros como la brea, los fierros calientes, quemándoles su carne, 200 azotes, hasta dejarlos casi muertos, todo esto lo hacían delante de sus compañeros para que así enmendaran y se les quitara las ganas de huir, el trabajo en el campo continuaba con eficacia sin descanso. El factor geográfico y climático favoreció el establecimiento de los negros esclavos y el cultivo de la caña de azúcar, en este valle, de ellos se tuvo que hacer una gran industria de los productos derivados, siendo el primer ingenio en el Perú durante la colonia.
Cada vez se necesitaba mayor cantidad de la mano negra de esclavos y se procedió a la exportación en mayor escala, el trabajo de estos negros eran satisfactorio y rendidor para el hacendado que tuvieron enormes ganancias en esta zona de Guanuco.
Los negros que trataban de huir eran encadenados en los pies y así trabajaban a consecuencia de su osadía.
Se crearon los nuevos jefes llamados los caporales, estos eran dos negros que se ocupaban de cuidar y vigilar a los negros que trataban de huir del trabajo.
Comenzaron a producir la caña de azúcar en gran cantidad hasta que se comenzó a exportar los productos de la caña por la Sierra Central y una parte para la Capital, al finalizar el siglo XVI, en el valle del Pillko, la producción era muy fructífera, comenzó a tener gran importancia, produciendo como azúcar, chancaca, alcohol, aguardiente, huarapo y otros, pero esto se debió al sudor, al esfuerzo, a la propia vida y a las lágrimas de los trabajadores esclavos negros quienes habían reemplazado a la mano de obra del “indio o indígena” en las faenas agrícolas.
ORIGEN DE LA DANZA DE LOS NEGRITOS DE HUÁNUCO.
Primera versión. Los dueños de la hacienda  de  Andabamba, por tradición eran cristianos y profesaban la fe católica,  a  esto se suma que   los negros esclavos comenzaron a creer en la religión de sus patrones, con un sentimiento negro cristiano, creando su propio niño a quien le pusieron de nombre: Niñito Jesús y demostraban su propio estilo de adorar. La devoción tenía el sentimiento de liberación por la cruel esclavitud, en sus danzares representaron la adoración y era una mezcla de ritmo y devoción a los símbolos cristianos, a través de  sus saltos y cantos, similar a los cultos rituales de origen africanos.
Por esa razón, a partir del 23 de diciembre, todos los esclavos tenían libertad y podían adorar al Niño Jesús,  el 24 en la noche se reunirían en los galpones y continuaba el festejo, mientras otro grupo de negros apoyaban en la cocina, las criadas negras preparaban comidas en grandes pailas para todos los negros de la hacienda. Esta comida fue llamada: sopa de mote, posteriormente se cambió de  nombre, llamándole Patasca, comida favorita de los negros esclavos. Consistía en una sopa con mote, cabeza de carnero, patas, menudencia, comida que  no era consumido por los señores hacendados.
Esta festividad y libertad se daba hasta el día 25 de diciembre, día central de la festividad. Según otros investigadores, este festejo se prolongaba hasta el 6 de enero del otro año, en donde todos los negros, tomaban huarapo y aguardiente, celebran con gran algarabía esta fiesta, en honor al nacimiento del Niño Jesús.
Demostraban su  alegría y comportamiento en los galpones los negros, las alabanzas que hacían de su libertad, lo hacían como si ellos estarían alabando y adorando al niño de sus patrones.
Segunda versión. Recordar que Guanuco fue una  de las mejores ciudades del nuevo mundo, habitado por personalidades cultas, religiosas y de una jerarquía económica solvente, quienes también eran grandes artistas destacando en la pintura (Escuela Cusqueña), música, teatro, danzas y otras manifestaciones artísticas.
Los españoles habitantes en el valle del Pillko, no solo se dedicaron al trabajo agrícola, sino también al desarrollo de otras manifestaciones culturales y académicas. Se sabe por fuentes históricas, que los españoles no trabajaban en tareas duras, por ser amos y dueños de todo, eran atendidos y servidos.  

Es así, que ellos desarrollaron otras labores livianas como la enseñanza del arte de danzar a los niños negros e hijos de los españoles reproducidos en esclavas y en algunas oportunidades a niños indígenas, su dedicación en enseñar a danzar a los negritos, era para que bailen en la fiesta de Pascua, en honor al Niño Jesús. Allí tendría su origen la danza de los Negritos de Guanuco, como se percibe se adjetiva “negritos”, es decir, esta danza fue manifestado, representado y vivenciado por los niños de piel negra, mas no por individuos mayores de edad, estos negritos en las fiestas de Pascua, derrochaban elegancia, devoción y el arte de danzar, al momento de adorar al Niño Jesús.
VESTIMENTA DE LOS NEGRITOS DE ANTAÑO.
En la fiesta  central  de  Pascua, los  hacendados  entregaban ropa nueva  a  todos sus esclavos.
Esta ropa,  se obtenía de los obrajes (centros laborales de gran importancia en el Virreinato dedicados a la manufactura de textiles e hilos de lana, algodón y cabuya) de Quivilla, Puños,  Baños,  Llata y  otros, obrajes gracias al intercambio con el aguardiente, azúcar y otros productos de la hacienda. Las ropas que se entregaban en cada fiesta de Pascua, consistía para los hombres: calzón de cordellate, capotillo del mismo, un cotón de bayeta, bordado en las solapas con hilos de colores y un sombrero de paja que era traído del norte del país.
Para las mujeres: un faldellín zurcido con cintas de resta, dos varas de tocuyo en corte con diez hebras de pila para camisa o justan y un paño para la cabeza. Esta vestimenta,  era  repartida para todos. Sean adultos o niños,  de  acuerdo  a su edad y tamaño. A los recién nacidos,  se  les  proporcionaba  "dos varas de bayeta de tocuyo para pañales y mantillas".
PERSONAJES EMBLEMÁTICOS DE LA DANZA DE LOS NEGRITOS DE HUÁNUCO.
Actualmente Los Negritos de Huánuco,  ha sufrido numerosos cambios desde su origen. Se ha enriquecido con los acontecimientos históricos locales.
Durante la celebración de la Navidad, los integrantes de diferentes cofradías bailan por las calles de Huánuco, Amarilis, Pillco Marca y otras zonas, ante la población, compitiendo entre ellos en cuanto al lucimiento de su vestimenta, agilidad y destreza al compás de la música afro-hispana.
El inicio del baile es realizado por Los Caporales, representados por dos negros con los rostros cubiertos con máscaras relucientes de cuero, elegantemente vestidos con trajes de terciopelo oscuro, bordados con hilos de oro y plata, cintas de cristal, lentejuelas, se atavían con adornos caprichosos que cuelgan de su pecho y en los hombros portan hombreras doradas.
Complementan su vestimenta con vistosos sombreros de plumas de colores encendidos, colocándose cascabeles en las piernas para llevar conjuntamente con sonoras campanillas de bronce y gruesos látigos, el compás de la música, son los que señalan a la cuadrilla los pasos a seguir.
Otro personaje de raída chaqueta y larguísima barba constituye un integrante importante de la danza, es el Corochano, que representa mediante su máscara a un viejo hidalgo de la nobleza española, quien con su matraca y látigo que agita constantemente gasta bromas al público y asusta a los niños.
Las manifestaciones de alegría y danzas de la cofradía de los Negritos con los demás personajes, es realizada alrededor de dos figuras centrales: El Turco y La Dama, símbolos de la nobleza española y propietarios de la hacienda, quienes eran los dueños de los esclavos hasta el momento de su liberación. Otro personaje es el Abanderado, de raza blanca, que cubre su rostro con una careta de dicho color, quien se desplaza entre los negritos portando una bandera de libertad.
LOS CAPORALES.
Son jefes mayores, quienes enseñan al resto de los negritos las diferentes mudanzas. Guían y ordenan a los “pampas” que mudanzas hacer. Se visten de manera más vistosa y se colocan a la cabecera de cada lado de la cuadrilla, bailando de manera más elegante y señorial.
Representan a los caporales de las cuadrillas de peones de las haciendas, son directores de las faenas de trabajo de campo de los negros.
Son dos caporales por una cuadrilla de negritos. De vez en cuando, encabezan bailando, generalmente caminan por el centro de la cuadrilla, en el desplazamiento por las calles de la ciudad.
LOS NEGRITOS DE PAMPA.
Son los negros que obedecen las órdenes de los caporales y ejecutan las mudanzas enseñadas. La música es festiva y el bombo lleva el ritmo característico.
10 a 12 parejas bailan en 2 filas. Los negros visten un cotón adornado en lentejuelas y cintas, un sombrero de plumas, una máscara de negro y en sus manos llevan una “chicotillo” que representa la cadena de la esclavitud. Los “chicotillos” finalizan en una campanilla, que hacen sonar a la vez que ejecutan la danza.
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COROCHANOS.
A medida que la danza iba creciendo, se incluyeron a otros personajes principales y pintorescos. Así por ejemplo, en Huánuco por aquellos años, vivía en nuestra ciudad un barbero apellidado Gorrochano descendiente de Don Fermín García Gorrochano.
Por herencia, era cascarrabias y enemigo de los niños, quien chicote en mano trataba de enseñar a los niños, el respeto a los mayores, por lo que los pequeños le tuvieron terror y pánico. Cuando éstos se hicieron jóvenes, en navidad, aparecían lo negritos y para ridiculizarlo se disfrazaban de Corochano y espantaban a los niños, a medida que los danzantes avanzaban por las calles.
El Gorrochano o Corochano, como se les llama actualmente, es un personaje autoritario y satírico. Representa a los Corregidores españoles (representación burlesca del corregidor español) (Varallanos 1987: 13). Durante el recorrido de la cuadrilla, algunos Corochanos danzan por su cuenta al compás de la música y otros abren campo, guardan el orden en los espectadores, corrigen los errores que cometen los pampas o los reemplaza, desvían el tránsito, solicitan algún regalo en la bodegas, sino roban descaradamente lo que encuentran en su paso, también enamoran a las muchachas, cargan bebés o criaturas, persiguen a latigazos a los mozuelos que les fastidian o sueltan alguna gracia a las personas según sus edades.
Los Corochanos, son los únicos personajes permitidos a hablar o dialogar con el público. Se disfrazan con máscaras blancas que simbolizan a viejos y calvos con sus narices rojas, alargadas y torcidas hacia arriba, con bigotes, barbas blancas y largas; algunos corochanos lucen colmillos y narices de chancho, perro  o mono.
Llevan sombreros negros de tipo cordobés con cintas y plumas. Cubre su cuerpo con una levita negra, especie de capa o sacón, que por la espalda llega en dos puntas hasta las pantorrillas. En los hombros cargan las charreteras doradas o plateadas con cintillos amarillos o blancos. A esto se agregan las franjas, pecheras o chalecos, fajas, corbatas y botines bordados.
Los pantalones son de seda, camisas y guantes blancos. Pañuelos prendidos a la altura de los muslos; así completan los disfraces. Con la mano derecha empuñan la matraca y con la izquierda el rebenque o chicotillo, que le permite al corochano mantener la disciplina y el orden.
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EL TURCO Y LA DAMA.
Son otros dos personajes, que representan a los tratantes de los negros. Ellos, mientras la cuadrilla de negritos danza, orgullosos, como si fuesen dueños de la fiesta, se pasean de un extremo a otro, tomados de los brazos. Como amos, caminan vistosos, elegantes y orgullosos alrededor de la cuadrilla como muestra de poder.
El turco, representa al encomendero español y la dama a su esposa. El turco es el encomendero poderoso señor, que cobra los tributos y negocia con los indios, se viste casi igual que el abanderado con zapatos finos, medias largas y pantalón corto. Una casaca con faja a la cintura, capa, máscara con bigotes y peluca, sombrero de cordobés con plumajes y guantes blancos.
La Dama, o matrona española, luce un vestido de gala, una saya que cubre el cuerpo, guantes blancos, sombrero cubierto con velo blanco y su cartera. Algunas damas llevan anteojos claros.
El turco y la dama, siempre se desplazan de brazos. El turco, coge con el brazo derecho al de la dama y ella con el brazo izquierdo, así participan en la danza, con pasos suaves moviendo el cuerpo levemente de un lado a otro al compás de la música.
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LOS ABANDERADOS.
Portan la bandera Peruana y la bandera Argentina. Ellos, fueron incorporados a la danza para perennizar la independencia, fruto del esfuerzo ambas naciones para lograr la independencia. Representan al Alférez Real de la corona española y fueron los miembros de los cabildos que portaban el
Estandarte de la Corona española, la bandera de España en las ceremonias y desfiles. Al producirse la independencia nacional, fueron reemplazados por las banderas argentina y peruana, en recuerdo a San Martín ó libertador de los negros (varallanos 1987:13). Sus disfraces, son como de los toreros. Pantalón y casaca de seda de la misma tonalidad de color, corbata michi, mocasines o zapatillas, medias y guantes blancos, gorros de torero: las máscaras con bigotes, que reflejan personajes de color blanco, son de mallas delgadas.
Ellos, bailan en torno a la cuadrilla o en el centro de ellas. Danzan con pasos altos y largos. Con la mano derecha llevan el asta de la bandera medio desplegada y la otra mano al cinto. En el desfile toman la delantera, seguidos por los negros guiadores. Durante la mudanza, baila indistintamente pero manteniendo el compás y la distancia de su compañero.
VESTIMENTA DE LOS NEGRITOS DE HUÁNUCO.
LA PASTORINA.
Sombrero rígido de cartón forrado, parecido al de charro mejicano, con tiesas alas de cuyos bordes cuelgan mallas de perlas menudas. Una toquilla, cinta ancha, bordea el sombrero con el nombre de la cuadrilla o cofradía de los negritos. Un plumaje o penacho multicolor, de un metro de altura se rige verticalmente del sombrero, ajustado con un pasador largo al cuello del negro. Antiguamente se usó el sombrero de paja.
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LA MÁSCARA.
Es de charol negro con rasgos físicos de un africano, con los ojos salientes de vidrio. Boca abierta o semi abierta con dientes blanquecinos, labios gruesos y rojos. Cada máscara, se diferencia de otras por su particular expresión facial, ya sea de serenidad o de tristeza. Además están adornadas de collares de perlas, que dan mayor vistosidad a los negros. Los negritos por norma, no deben sacarse las máscaras para no ser identificados. Los niños temen mucho a estas máscaras.
EL COTÓN.
Especie de chaqueta o casaca. Es de terciopelo azul, blanco, negro, verde. Grande o de otro color primorosamente bordados con dibujos de tipo barroco, con motivos navideños, temas nacionales, animales, plantas, etc, entretejidos con hilos dorados o plateados con incrustaciones de perlas, lentejuelas, cuentas de cristal. En los hombros llevan charreteras doradas y brillantes. Asimismo cintas largas de varios colores, penden desde ambos hombros del negro hacia la espalda hasta la altura de los tobillos.
EL CHICOTILLO.
Es una cadena de eslabones de metal, rematada en una campanilla que es agitada con la mano derecha, al compás de la música y los pasos de la danza. Al bailar el chicotillo es extendido con las dos manos en forma horizontal. Antes el chicotillo era de planta hoy es de plomo.
LOS BOTINES.
Están bordados de terciopelo del mismo color que los cotones. En los laterales rezan los hombres de las cuadrillas a la cual pertenece.
EL PANTALÓN Y LA CAMISA.
El pantalón es de seda, con franjas bordadas en los laterales que se adhieren desde la cintura hasta los tobillos. A manera de guirnaldas, llevan pañuelos adheridos con prendedores a la altura de los muslos delanteros y en la parte posterior a 2 ó 3 niveles. Cada día, la cuadrilla cambia de color de los otros. Los pampas, tienen pantalones del mismo color, menos los caporales. Las Camisas son de color blanco por lo general. También cambian de color cada día.
LA CORBATA.
Es bordada del mismo color de los cotones y botines. Algunas corbatas al centro llevan el estampado de la Virgen María, del Niño Jesús o el Señor de Burgos.
Antiguamente, los pampas utilizaban un tubito de plata llamado la bombilla colgado en el pecho que servía para beber licor, guarapo o chicha, pero sin sacar la máscara.
MOVIMIENTOS DE LOS NEGRITOS.
Consiste en el desfile de la cuadrilla, por las calles de la ciudad haciendo visitas a los templos de Huánuco, Instituciones públicas y nacimientos del niño Jesús. Se desplaza en columna de dos, ejecutando las danzas al compás de la música, en forma sincronizada derrochando belleza en coreografía y vestimenta.
Cada día, trasladan al Niño en anda conducido por señoritas uniformadas desde el domicilio del mayordomo hasta el templo, la comparsa se desplaza al son de la música, cohetes y aglomeraciones del público transeúnte y vecinos.
MUDANZAS.
Llamadas figuras o números, se ejecutan en el frontis de los templos, Instituciones públicas y domicilios. Donde hay nacimientos del Niño Jesús. Las mudanzas pueden ser de 3 a 5 o más figuras. Los Caporales, se ubican a los extremos de las dos columnas desde allí se desplazan con pasos rítmicos, dando ligeros saltitos hacia adelante con un pie y el otro suspendido. Al encontrarse en el centro, empiezan a mostrar figuras, que consiste en ciertos movimientos sincronizados por ambos caporales. Los movimientos demuestran gallardía y belleza, regresan a su posición inicial.
Terminada la demostración de los caporales, los pampas deben repetir los mismos pasos de la figura cada mudanza, tiene su nombre y su significado y se diferencia de las anteriores por el particular movimiento que realiza los caporales, en el centro una de ellas se llama por ejemplo: tirabuzón, cuando bailan mirándose por los costados. Las Mudanzas, fueron consideradas por el escritor Esteban Pavletich (1972:5) como un ballet popular, donde los caporales ponen como muestra la figura inicial de la Danza, breves y rítmicos saltos, apoyándose ya sobre el pie o sobre el otro y entre cruzando primeramente los brazos y seguidamente las piernas, sin romper en ningún instante la cadencia de la música. La cuadrilla, integrada por los negros más Jóvenes acompañan las evoluciones de los Caporales, haciendo tintinear armoniosamente sus campanillas y seguir con atención los movimientos que aquellos aderezan.
ADORACIÓN.
Se realiza delante de la imagen del Niño Jesús, en el interior o en el frontis del templo o domicilios, donde haya nacimientos todos sin pastorinas, ni sombreros, solo con máscaras. Los caporales y pampas en pareja, se desplazan ante el Niño. Allí, uno de ellos se arrodilla y el otro, da vuelta alrededor de su compañero con las manos hacia arriba, agitando la campanilla a manera de palmada, demostrando su reverencia y alegría por el nacimiento del Niño Dios. Las parejas, se turnan en el culto. Cada pareja, se acerca al Niño, efectuando determinado número que pueden ser con las manos en Cruz, sobre el pecho con los chicotillos en cruz o acercarse arrodillados como lo hacen de la Catedral.
Terminado la adoración por parte de los Negritos o pampas, los Corochanos se acercan a la imagen en columna, tomando con las manos, las puntas de las levitas y danzan delante del Niño, dando palmadas a sus cabezas calvas, en son de alegría por el Nacimiento.
BIBLIOGRAFÍA.

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- Historia de Huánuco. Introducción para el estudio de la vida social de una región del Perú. Desde la era prehistórica a nuestros días (1959). José Varallanos.
- El cholo y el Perú. Introducción al estudio sociológico de un hombre y un pueblo mestizos y su destino cultural (1962). José Varallanos
- El Cóndor Pasa. Vida y Obra de Daniel Alomía Robles (1988). José Varallanos.
- Geografía del Perú. Las ocho regiones naturales del Perú - Javier Pulgar Vidal.
- La regionalización transversal del Perú: para fines de la administración del desarrollo nacional - Javier Pulgar Vidal.
- Huánuco. Apuntes Sobre el Folclor Huanuqueño. Pulgar Vidal, Javier. Editorial: UAP Universidad Alas Peruanas.
-Algo sobre el Indio, o, El Indio que yo Conocí. Javier Pulgar Vidal - Universidad Alas Peruanas, 2007.
- La educación de las elites indígenas en el Perú colonial. Monique Alaperrine-Bouyet. Editor Institut français d’études andines, 2013
- El Imperio Hispánico En América (I PARTE). Clarence H. Haring.
- Historia del Perú. (T III). Guevara Espinoza, Antonio.
- Historia del Perú. (T. III). Castillo Morales, Juan.
- Historia del Perú. (T. II). Silva Santisteban, Fernando.
- Historia General del Perú. (Tomo III, IV, V). Vargas Ugarte, Rubén.
- Historia de la Conquista del Perú. Zarate, Agustín.
- Historia Social y Económica de España y América. Vicens Vives, Jaime. Enlaces externos.

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